01.10.2006
"Cortar cualquier relación con ETA"
ProcessusdePaix.com: ¿Seis meses después del alto el fuego permanente de ETA, qué opina de la evolución del proceso de paz?
María San Gil, Presidenta del PP del País Vasco: “Proceso de paz” es una expresión que sólo favorece al mundo de Batasuna y ETA. En el País Vasco no hay una guerra de dos bandos enfrentados, sino una absoluta falta de libertad para quienes no piensan en clave nacionalista y se oponen a la banda terrorista ETA. Lo triste, preocupante y penoso es que el presidente Zapatero y los dirigentes del PSOE y del PSE se hayan prestado voluntariamente al juego marcado por ETA y utilicen también su lenguaje y sus modos.
“Proceso de paz” es una expresión que nosotros no aceptamos porque falsea la realidad vasca y porque es otra concesión más de las muchas que se han hecho al mundo de ETA por parte del PSOE y del Gobierno. La realidad es que desde que los encapuchados anunciaron hace seis meses un alto el fuego de la banda terrorista, la situación no ha hecho más que empeorar, con una ETA cada vez más fuerte y un Gobierno cada vez más débil ante el desafío de los terroristas.
El retroceso democrático es evidente desde que Zapatero promovió el diálogo con Batasuna y ETA, y renunció así a mantener en alto el Pacto por las Libertades. Los socialistas han otorgado espacio político a la formación ilegalizada y han abierto puertas a una banda terrorista que estaba más debilitada que nunca gracias a la actuación decidida del Estado de Derecho.
El Gobierno y el PSE siguen hablando de “paz”, de oportunidad histórica, de respeto a las reglas por parte de los violentos y lo cierto es que ETA no ha cesado en su extorsión económica a los empresarios; los terroristas utilizan sus apariciones y comunicados públicos para amenazar con la vuelta de los atentados en el caso de que no se cumplan sus plazos y exigencias; y los actos de terrorismo callejero se suceden un día sí y otro también. Son ya 120 los atentados de los violentos perpetrados desde el ‘alto el fuego’ en las calles del País Vasco y Navarra.
Si de verdad la banda criminal ETA buscase el cese del terror y la paz, los terroristas anunciarían los pasos para su disolución, mostrarían su arrepentimiento por los más de 800 asesinatos, asumirían las reglas de juego democrático y acatarían la aplicación de la Justicia. Pero esto no es un proceso de paz, sino un intento de imponer sin matar las exigencias por las que han estado matando durante 30 años, es decir; la puesta en libertad de los presos, la vuelta de Batasuna a las instituciones, la anexión de Navarra y las provincias francesas, y la independencia.
Zapatero ha cometido un error que estamos todos pagando. Es imprescindible cortar las esperanzas a los terroristas y recuperar la exigencia y la firmeza democrática. El Gobierno debe reconocer su equivocación y El retroceso democrático es evidente desde que Zapatero promovió el diálogo con Batasuna y ETA, y renunció así a mantener en alto el Pacto por las Libertades. Los socialistas han otorgado espacio político a la formación ilegalizada y han abierto puertas a una banda terrorista que estaba más debilitada que nunca gracias a la actuación decidida del Estado de Derecho.
El Gobierno y el PSE siguen hablando de “paz”, de oportunidad histórica, de respeto a las reglas por parte de los violentos y lo cierto es que ETA no ha cesado en su extorsión económica a los empresarios; los terroristas utilizan sus apariciones y comunicados públicos para amenazar con la vuelta de los atentados en el caso de que no se cumplan sus plazos y exigencias; y los actos de terrorismo callejero se suceden un día sí y otro también. Son ya 120 los atentados de los violentos perpetrados desde el ‘alto el fuego’ en las calles del País Vasco y Navarra.
Si de verdad la banda criminal ETA buscase el cese del terror y la paz, los terroristas anunciarían los pasos para su disolución, mostrarían su arrepentimiento por los más de 800 asesinatos, asumirían las reglas de juego democrático y acatarían la aplicación de la Justicia. Pero esto no es un proceso de paz, sino un intento de imponer sin matar las exigencias por las que han estado matando durante 30 años, es decir; la puesta en libertad de los presos, la vuelta de Batasuna a las instituciones, la anexión de Navarra y las provincias francesas, y la independencia.
Zapatero ha cometido un error que estamos todos pagando. Es imprescindible cortar las esperanzas a los terroristas y recuperar la exigencia y la firmeza democrática. El Gobierno debe reconocer su equivocación y cortar cualquier relación con ETA. Debemos volver al Pacto por las Libertades y a la Ley de Partidos, las actuaciones que más han debilitado a ETA. Sólo una derrota total del terrorismo nos permitirá a los demócratas vivir sin la tutela inaceptable de ETA.
17:55 Publié dans Pays Basque | Lien permanent | Commentaires (0) | Envoyer cette note


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